Open to work

Posted by Ignacio Figueroa on Friday, February 6, 2026

4 min read

Prompt Engineering: fundamentos, errores comunes y cómo hablarle bien a la IA

No es magia ni trucos secretos, es aprender a dar instrucciones claras para obtener respuestas útiles, consistentes y reproducibles de un modelo de IA.

Inteligencia Artificial
Productividad y Flujo de Trabajo

No es la IA, sos vos y el como le hablas.

Muchos dicen que “la IA no sirve” cuando en realidad el problema suele ser otro como prompts pobres, ambiguos o directamente mal pensados.

Un modelo puede ser muy potente, pero si le das una instrucción confusa, va a devolver exactamente eso, una respuesta confusa. El prompt engineering aparece para cubrir esa brecha entre lo que querés y lo que el modelo entiende.

Y no, no se trata de escribir prompts larguísimos ni de aprender frases mágicas. Se trata de comunicarte bien.

Qué es realmente el Prompt Engineering

Es el proceso de diseñar instrucciones para guiar el comportamiento de un modelo. No es más que eso. Nada místico.

Un buen prompt define contexto, rol, objetivo y límites. Le dice al modelo qué esperás, cómo debería responder y bajo qué reglas.

Para un developer, esto es muy parecido a escribir una buena API contract. Cuanto más claro el contrato, menos sorpresas del otro lado.

Los fundamentos que no fallan

Todo prompt sólido tiene algunas piezas básicas, aunque no siempre estén explícitas.

Primero, el rol. Cuando le decís al modelo “actuá como un arquitecto de software” o “como un asistente técnico”, estás condicionando el tipo de respuesta.

Después, el objetivo. Qué querés exactamente. No “explicame React”, sino “explicame React para alguien que ya programa pero nunca usó un framework”.

También están las restricciones: largo de la respuesta, formato, tono, nivel técnico. Y cuando el problema es complejo, los ejemplos ayudan muchísimo a alinear expectativas.

No es escribir más, es escribir mejor.

El error más común: pedir cosas vagas

Uno de los errores más frecuentes es escribir prompts genéricos esperando respuestas precisas.

“Explicame bases de datos” no significa nada.
“Explicame cómo funciona una base de datos relacional para un backend junior, usando ejemplos simples” ya es otra historia.

Los modelos no leen la mente. Responden a lo que les pedís, no a lo que querías pedir.

Otro clásico: confiar ciegamente en la respuesta

Un modelo puede sonar muy seguro y estar completamente equivocado. Esto no es un bug, es cómo funcionan.

La ingeniería en prompts también implica saber qué no pedirle a la IA y cuándo verificar lo que devuelve. Si el prompt no incluye límites claros, fuentes o contexto externo, el modelo va a completar huecos como pueda.

En producción, esto se traduce en bugs, datos incorrectos o decisiones técnicas malas.

Prompts cortos vs prompts largos

No siempre más largo es mejor. Un prompt largo pero desordenado suele rendir peor que uno corto y bien estructurado.

Cuando el problema es simple, un prompt directo alcanza. Cuando el problema es complejo, conviene separar instrucciones, usar secciones claras y guiar el razonamiento.

Pensalo como código: no escribís más líneas para que algo funcione mejor, escribís las correctas.

Ejemplo de prompt mal planteado

Explicame qué es un LLM y cómo funciona.

La respuesta va a ser correcta, pero genérica, superficial y poco útil si ya sos developer

El mismo prompt, bien pensado

Actuá como un ingeniero de software senior.
Explicame qué es un LLM y cómo funciona internamente, orientado a desarrolladores con experiencia.
Usá una analogía simple y después una explicación técnica.
No uses más de 5 párrafos.

Mismo modelo, resultado totalmente distinto.

Prompt Engineering en aplicaciones reales

En una app real, los prompts no se escriben “a mano” cada vez. Son parte del código y afectan directamente la experiencia del usuario.

Un mal prompt puede generar respuestas inconsistentes. Uno bien diseñado hace que la app parezca inteligente, estable y confiable.

Por eso, la ingeniería en prompts no es solo para experimentar en un chat. Es una habilidad de arquitectura.

Cuándo el prompt no alcanza

Hay un punto donde mejorar el prompt deja de ser suficiente. Cuando necesitás información actualizada, datos propios o respuestas exactas, el camino es otro: RAG, function calling o validaciones externas.

Un buen ingeniero sabe cuándo insistir con el prompt y cuándo cambiar la estrategia.

Conclusión

La ingeniería en prompts no es un truco para “hackear” a la IA. Es comunicación clara aplicada a sistemas probabilísticos.

En 2026, no va a destacar el que sepa escribir prompts raros, sino el que sepa diseñar instrucciones robustas, mantenibles y pensadas para producción.

Y como todo en software, se aprende practicando y entendiendo qué pasa por debajo.

Community (0)

There are no reflections here yet...